Heroica ubicuidad de Derek Walcott

La violencia subyace a la decisión de aferrarse a la lucidez en la obra dramática del Premio Nobel de 1992 Derek Walcott (Santa Lucía, 1930-2017), donde el destino individual cede a lo mítico antes de desvanecerse. Una voz profundiza y se oscurece bajo la dura tensión. La lírica del caribeño supone una crónica subjetiva en la que los vuelos imaginativos más salvajes se mantienen ocultos bajo los detalles inmediatos.

«Oh, herida que yo envidio, brota otra vez/ como esta fuente, empápame en sangre!/ Condúceme por una llovizna fina/ hacia el amor. El amor es el dulce dolor».

En El burlador de Sevilla (Vaso Roto, Teatro, 2014), Walcott despliega todo su arte para adaptar a su situación y la de sus contemporáneos el lenguaje y la cultura hispánicas del siglo XVII, pero manteniendo una radical originalidad e independencia (…) Permea el volumen Otra vida (1973; Trad. de Luis Ingelmo. Ed. Bilingüe, al cuidado de Jordi Doce, Galaxia Gutenberg, 2017) una melancolía amplificada por el hecho de que los poetas también saben ser feroces. Combativos:

«Y entonces una noche, en algún sitio,/ un solo clamor se elevó por el aire,/ la gruesa lengua de un farol borracho, caído,/ lamió los anillos de alcohol del suelo/ y, con la furia abrasadora de un horno/ de pronto abierto, dio comienzo la historia» («Homenaje a Gregorias»).

Revista El Cuaderno: literatura, arte, cine, teatro, música, vida.

Heroica ubicuidad de Derek Walcott

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Vicente Núñez: “mosaicos de intertextualidad, urdimbres de referencias”

Sostiene la profesora y crítica Leonor María Martínez Serrano, en «Poéticas de lo fragmentario: una aproximación a Teselas para un mosaico», que «todo poema es, en última instancia, un fragmento de tiempo y un pedazo de espacio arrebatados de cuajo al fluir de la vida». Con oído para los patrones del habla, con acento y dialecto para las lingüísticas, la voz del Premio Nacional de la Crítica 1982 Vicente Núñez (Aguilar de la Frontera, Córdoba, 1926-2002) es más que mero ventriloquismo, «se trata de un verdadero mosaico de intertextualidad, de una urdimbre de referencias cultas en fragmentos breves y luminosos a lo antiguo y ancestral».

La colección de exégesis Espacios y geografías del ser (Fundación VN, CEP Priego-Montilla, Ayuntamiento de Aguilar, 2018) refleja la omnicomprensiva obsesión del filósofo con la vinculación de tierra e identidad.

Revista El Cuaderno: literatura, arte, cine, teatro, música, vida.

Vicente Núñez: mosaicos de intertextualidad, urdimbres de referencias

Portada VI Jornadas VN

Rodolfo Walsh: Aquí. Ahora.

«No puedo, ni quiero, ni debo renunciar a un sentimiento básico: la indignación ante el atropello, la cobardía y el asesinato» («Prólogo»).

Siguiendo el rastro de sobrevivientes y testigos bajo la opresión militar, el periodista, escritor y traductor argentino Rodolfo Walsh (Lamarque, 1927-Buenos Aires, 1977), reconstruye en su investigación Operación masacre (1957, Libros del Asteroide, 2018) todo un país inmerso en una guerra fratricida entre grupos peronistas de izquierda clandestina opuestos a la junta del general Aramburu, la autodenominada Revolución Libertadora.

«Mientras los ideólogos sueñan, gente más práctica tortura y mata. Y eso es concreto, eso es urgente, eso es de aquí y de ahora» («Prólogo»).

Revista El Cuaderno: literatura, arte, cine, teatro, música, vida.

Rodolfo Walsh: Aquí. Ahora.

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“Vicente Núñez: el viento no me traerá sus ojos”

«Recurro a textos, corro, abro/ los consultorios del cristal. En vano./ No llegan. Nadie/ me los devuelve» (XIX).

“I turn to texts, I run, I consult/ crystal balls. In vain./ They don’t turn up. No one/ returns them to me”.

«Si pronuncio,/ proclamo el mundo y sus bosques,/ me ciño a lo que sin quererme, sostengo» (XL).

“If I speak,/ I proclaim the world and its forests,/ and confine myself to sustain/ what cares not for me”.

«El viento, en esta/ nubosa y lenta tarde de noviembre,/ no me traerá sus ojos» (XI).

“The wind/ on this most cloudy and slow November afternoon/ won’t bring me back his eyes”.

Los traductores Sue Burke y Christian Law han creado un espacio que nos permite captar las incesantes contradicciones del cordobés Vicente Núñez (Aguilar de la Frontera, 1926-2002), No tratéis de entenderlo del todo, nos recuerdan: al fin y al cabo, comprender es vivir, día a día, experiencia tras experiencia.  Los ejemplos de la antología Canción antigua (y su traducción al inglés, An Old Song; Diputación de Córdoba, Fundación Vicente Núñez, 2018) están bien escogidos. Uno a veces tiene la sensación de que todas las composiciones son parte de una única composición, un largo monólogo que uno podría seguir escuchando hasta el infinito.

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Vicente Núñez: el viento no me traerá sus ojos

Portada Antología inglesa VN

“Max Aub: la parálisis silenciosa” en El Cuaderno

«Si no caes a la derecha, caes a la izquierda. La cuestión no es saber lo que es justo y lo que no lo es, sino que yo esté en lo justo. Y sobre todo no ser espectador […] ¡Ser parte de la verdad! Luchar y ver».

La literatura de Max Aub (París, 1903 — Ciudad de México, 1972) impone tanto la claridad de su discurso como la reescritura obsesiva de la historia en tintas de diferente color, reinterpretación que no traiciona la turbulencia del pasado. La fructífera interacción de ficción y periodismo permea una producción novelística fascinada por la relación entre moral y lenguaje. Se afana el autor hispanomexicano en explorar el raro compendio de rigurosidad y laxitud que conforma al español medio. Su ciclo novelístico El laberinto mágico (1943-1968, que oportunamente rescata estos días Cuadernos del Vigía) recrea la convulsa psique de toda nación al borde de su propia destrucción.

(…)

La atmósfera de terror aleatorio en la vida cotidiana en tiempos de crisis se convierte en parte integral del estado de ánimo de una nación. Como hemos podido comprobar en la penúltima crisis bancaria, el pueblo pide sedación, no sedición, y el espíritu de nuestra era postimperial permanece felizmente decadente. Seguimos siendo adictos a los ritmos sosegados de nuestro sentimiento preindustrial: nos gusta decir adiós al pasado, pero el pasado es, precisamente, la única cosa de la que no podemos prescindir. Hoy, como entonces, somos víctimas del populismo, esa parálisis silenciosa.

El Cuaderno: Literatura, arte, cine, teatro, música, vida.

Mi ensayo al completo aquí:

Max Aub: la parálisis silenciosa

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Destrucción creativa de Jordi Doce en Revista El Cuaderno

“La literatura no tiene ni patria ni aduanas vigilantes: escribir es inventarse una tradición, servirse del idioma para escapar de él. Lo demás son ganas de tejer solemnes mitologías con los frutos de la soledad humana” (“Borges Revisited”).

“Cuanto imaginé desde la lejanía y la ignorancia me ha guiado en mis paseos por estas calles: el Chelsea que ahora conozco está recorrido por los hitos y curvas de nivel que han trazado mis expectativas, confirmadas o no. Lo imaginado contiene lo real” (“Elogio de Chelsea”).

En lugar de por separado, cada aspecto de la existencia del poeta y traductor Jordi Doce (Gijón, 1967) se convierte en parte de un todo, una forma liberadora de ficción autobiográfica, que describe lo que coarta nuestras libertades. El sentido de su escritura en su obra más reciente, Curvas de nivel (Artículos 1997-2017; La isla de Siltolá, 2017) es casi místico. Tiene un centro secreto, distinto de la vida, pero a través del cual llegamos al sentido de esta.

De mi reseña de Curvas de nivel se ocupa hoy El Cuaderno, revista digital de cultura. Al completo aquí:

‘Curvas de nivel’, de Jordi Doce

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Cess Nooteboom: encontrar lo que no se busca

La única verdad incontestable de este libro es que su autor está vivo y sus personajes muertos: “Lo que en realidad importa sigue siendo invisible”. La compilación revela su contenido sólo hasta cierto punto. Su resonancia proviene de todo lo que no dice, así como de lo que dice: “Cuando se trata de tumbas, todo es irracional”. Desde la profundidad de la admiración de su autor por los poetas y pensadores antologados, inferimos la magnitud del duelo: “No hay nada que hacer, no hay modo de librarse de esa sensación de que esa lápida negra y brillante está ante mí llena hasta los bordes de tiempo condensado, de tiempo recobrado”. A modo de conmovedor epílogo a la obra de Marcel Proust, entre otros, reflexiones en torno a una lectura, una invitación a sumergirnos en una biblioteca personal para redescubrir toda una literatura.

Algunas formas de la muerte son universales, o pueden revelarse a través de la honestidad y la precisión con las que se articulan. El sentido sobrenatural de autoconfianza del poeta, novelista, ensayista, traductor e hispanista Cees Nooteboom (La Haya, 1933) en su colección de ensayos gráficos Tumbas (Siruela, 2017; Fotografías de Simone Sassen) surge de una mentalidad ideológicamente liberal que, a pesar de su insobornable ateísmo, materialismo y racionalismo, es producto de una radical creencia en la honestidad: “En el gran libro de los símbolos, cada tumba es una susurrada repetición de las montañas sagradas”. Así, estas notas de admiración hacia otros escritores se basan en una notable memoria para la cita y una admirable capacidad de recuperación.

Gracias a El Cuaderno, revista digital de cultura, por incluir entre sus páginas mi reseña de la obra de Nooteboom. Al completo aquí:

Cess Nooteboom

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