Margaret Cavendish y Penelope Fitzgerald: autodeterminación

“Solo existía una lengua en ese mundo”, sostiene Margaret Cavendish, “sólo había un emperador, al cual se sometían con la más grande de las servidumbres (…) lo que les permitía vivir en una continua paz y felicidad” (“El mundo resplandenciente”).

“Las dos autoras, recién reeditadas por Siruela e Impedimenta, respectivamente, asisten, con siglos de diferencia, al triunfo de la falacia mediática. Limitadas por las circunstancias, son metáfora de nuestra posmoderno forcejeo entre el encogimiento y la pertenencia, entre las múltiples identidades de la unidad. Observadoras de la enésima crisis de la democracia, Margaret Cavendish (1623-1673) y Penelope Fitzgerald (Lincoln, 1916 – Londres, 2000) denuncian las interrupciones de la globalización, mientras dejan constancia de sus consecuencias neoliberales: el auge de los nacionalismos, la decadencia de la igualdad”.

“Voces humanas en las tinieblas de Europa (…) más de la mitad habían de perderse (…) para que solo unas pocas dejaran huella” (“Voces humanas”, Penelope Fitzgerald).

Mi ensayo, al completo, en Fronterad, revista digital, con sede en la nube, centrada en el periodismo narrativo, la crónica y el ensayo (porque duda de que muchas noticias lo sean en realidad), y que intenta explicarse el mundo y explicárselo a quien se haga preguntas: una inmensa minoría, tal vez. Se escribe en español, pero no se define como española. Fronterad entiende que el mundo no es susceptible de ser segmentado en ámbitos artificiales como internacional, nacional, local, economía o cultura.

Autodeterminación, ambigüedades y certezas en la obra de Margaret Cavendish y Penelope Fitzgerald

Único, inestable, distanciado Cees Nooteboom en Revista FronteraD

“En el gran libro de los símbolos, cada tumba es una susurrada repetición de las montañas sagradas”.

El sentido sobrenatural de autoconfianza del poeta, novelista, ensayista, traductor e hispanista en su colección de ensayos gráficos Tumbas (Siruela, 2017; fotografías de Simone Sassen) surge de una mentalidad ideológicamente liberal que, a pesar de su insobornable ateísmo, materialismo y racionalismo, es producto de una radical creencia en la honestidad.

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“¿Cómo será pensar por última vez en palabras que nadie oirá nunca más?”

Es su diario 533 días (Siruela, 2018, traducido por Isabel-Clara Lorda Vidal) lo más parecido a una clase magistral del sentimiento, a cargo de un alma “con las raíces mutiladas y las piedras elevadas hacia la luz”. Supone una compilación de microensayos y macroreminiscencias, así como una meditación fragmentaria sobre el poder de la lectura y la importancia de la experiencia.

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En sus ensayos y novelas, Cees Nooteboom (La Haya, 1933) consigue desarrollar el argumento de que la historia se basa en una exclusión original. Desde esta posición de dislocación básica, de autorretracción estudiada, ocupa el ensayista holandés ese espacio ambiguo entre la ficción y la no ficción, obsesionado por la soledad, disciplinado por la necesidad de comprender las ansiedades de lo liberado o a punto de serlo.

Fronterad, una revista de momento solo digital, con sede en la nube, centrada en el periodismo narrativo, la crónica y el ensayo (porque duda de que muchas noticias lo sean en realidad), y que intenta explicarse el mundo y explicárselo a quien se haga preguntas: una inmensa minoría, tal vez. Se escribe en español, pero no se define como española. Fronterad entiende que el mundo no es susceptible de ser segmentado en ámbitos artificiales como internacional, nacional, local, economía o cultura.

Mi ensayo sobre Cees Nooteboom al completo aquí:

http://www.fronterad.com/?q=17827

“Paul Celan e Ingeborg Bachmann: la negación, el olvido” en FronteraD

A pesar de un testimonio tan desgarrador como el suyo, y pese a su meticuloso rechazo del melodrama, el Holocausto sigue siendo objeto de desprecio, cuando no de escepticismo. En estos tiempos descreídos prevalece la negación absoluta, el goteo lento de la devaluación y la disminución. Difamamos así no sólo a los que vivieron para contarlo, sino a los verdaderos testigos de la abominación, es decir, aquellos que no sobrevivieron a ella y por lo tanto no pueden hablar por sí mismos. Se ha dicho mil veces que negar el Holocausto es matar a las víctimas por segunda vez. Las palabras de Celan siguen firmes ante nuestra voluntad de negación u olvido.

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La novela …Y todo lo que es misterio, que acaba de publicar la editorial Akal, supone una evocación de la relación de Celan y Bachmann, a cargo del periodista y narrador segoviano. Al igual que el poeta de ‘Todesfuge’, Sorel apuesta todos los sentidos a la noble causa del arte, para (cito textualmente de su novela) “desarrollar una locución plástica y conceptual, innovadora y trascendente, que la preserve de la deformación, anquilosamiento y manipulaciones sufridas no sólo por el peso de la historia, los dramas vividos, las catástrofes… sino también por su empobrecimiento, ritualización, su perversión burocrática y virtual, sus modos populistas, su realismo ramplón…”.

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Celan es, sin duda, uno de los poetas en alemán más importantes del siglo pasado (y de todos los tiempos). También fue un escritor de brillante prosa, y Microlitos. Aforismos y textos en prosa (Trotta, colección: La dicha de enmudecer, 2015), es buena prueba de ello. Sus páginas evocan no solo las imágenes, los olores y los sonidos de una infancia en los años justo antes de la guerra, sino la frustración de los últimos días del autor.

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Gracias al periodista, escritor, dramaturgo y poeta español Alfonso Armada, y en concreto a Fronterad, revista digital, con sede en la nube, centrada en el periodismo narrativo, la crónica y el ensayo, por acoger mi  artículo. Para leerlo al completo, seguir el enlace:

http://www.fronterad.com/?q=15500

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“Octavio Paz: explicar y consolar” en FronteraD

El mítico trazado de la obra de Octavio Paz (México, 1914–1998) no excluye lo privado; sus ascéticas composiciones no evitan lo humano: la vida, la enfermedad, la muerte, el humor. Mi primer contacto con su poesía fue la lectura (en voz alta) del poema ‘Piedra de sol’. Aún recuerdo el impacto en la lengua de su lenguaje visionario, de marcada influencia surrealista, una poesía que es “una mirada que sostiene en vilo/ al mundo con sus mares y sus montes,/ cuerpo de luz filtrada por un ágata/ piernas de luz, vientre de luz, bahías/ roca solar, cuerpo color de nube”. Leí el largo poema fascinado por aquella mezcla de onirismo y búsqueda intencionada de inmortalidad: “sólo un instante mientras las ciudades,/ los nombres, los sabores, lo vivido, /se desmoronan en mi frente ciega, /mientras la pesadumbre de la noche/ mi pensamiento humilla y mi esqueleto”.

Mi artículo sobre Paz para fronterad, una revista de momento solo digital, con sede en la nube, centrada en el periodismo narrativo, la crónica y el ensayo (porque duda de que muchas noticias lo sean en realidad), y que intenta explicarse el mundo y explicárselo a quien se haga preguntas: una inmensa minoría, tal vez. La actualizamos todos los jueves, aunque siempre hay algún blog que cambia cada día. Se escribe en español, pero no se define como española. fronterad entiende que el mundo no es susceptible de ser segmentado en ámbitos artificiales como internacional, nacional, local, economía o cultura:

http://www.fronterad.com/?q=15404

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