“Rayuela: el rayo que te parte los huesos” en Revista Librújula

“Cuando creés que has aprehendido plenamente cualquier cosa, la cosa lo mismo que un iceberg tiene un pedacito por fuera y te lo muestra, y el resto enorme está más allá de tu límite”. Supuso Rayuela (1963) una nueva forma de contar, una suerte de anti-novela en la que el narrador tenía el control absoluto sobre la trama y los personajes.

He regresado a Rayuela, en la edición del quincuagésimo aniversario de su publicación, que ha preparado Alfaguara y se ha presentado en el VII Congreso Internacional de la Lengua Española, en la ciudad argentina de Córdoba; y han vuelto a conmoverme sus personajes desorientados, las oraciones descaradamente inocentes o el exquisito sufrimiento, considerado en toda su calamitosa fisicalidad.

Gracias a Librújula,  revista bimestral y un portal web dedicados a la actualidad literaria y el mundo del libro, así como a Diario Público, por hacerse eco de mi homenaje (uno más) a  Julio Cortázar (Bruselas, Bélgica, 1914-París, Francia, 1984).

Al completo aquí:

http://www.librujula.com/actualidad/2387-rayuela-el-rayo-que-te-parte-los-huesos

1

 

Anuncios

“Laberinto Cortázar” en la revista francesa Resonancias

“Las casualidades, mágicas en apariencia (…) se repetían casi a diario como señales misteriosas”. Cortázar siempre gustó de presentarse a sus lectores como un mago, un maestro de ceremonias literarias, un hacedor de textos llenos de trampas e interpretaciones. En su semblanza del argentino, el escritor y periodista Jesús Marchamalo (Madrid, 1960), con ayuda del ilustrador Marc Torices (1989), logra salvar los dos escollos en los que solemos caer los cortazarianos: la tendencia a la mitomanía y el abandono a la sobre-erudición.

Cortázar (Nórdica, 2017) es una suerte de bildungsbiografia (si me permiten), crónica de un ménage à trois: el que mantienen un periodista madrileño, un dibujante barcelonés y un mítico escritor argentino nacido en Bélgica, relación que nos enseña a amar la literatura y a utilizarla como puerta a otros mundos.”

Mi reseña del libro en la revista francesa de arte y literatura hispanoamericana en línea Resonancias.org. Al completo aquí:

http://www.resonancias.org/content/read/1903/laberinto-cortazar-por-jose-de-maria-romero-barea/

 

“Julio Cortázar: Hölderlin ha leído a Marx y no lo olvida” en Sonograma

Prosa del observatorio (1972; Alfaguara, 2017) del escritor, traductor e intelectual argentino Julio Cortázar (Bruselas, Bélgica, 1914-París, Francia, 1984) denuncia las formas en que nos jugamos la vida intentando remontar las corrientes irresistibles de la literatura, “como el que busca las mensuras estelares, no para saber; no para nada”. Su relato es, ante todo, la cuenta de una obsesión: la del narrador con la forma, en diferentes contextos, tras múltiples identidades, todo ello ilustrado, informa el editor, por las fotos originales tomadas por el autor de Bestiario (1951) del Jantar Mantar, observatorio astronómico del sultán Jai Singh en Singapur, India.

La esperanza de un profundo sentimiento de realidad surge con cada reencuentro; un duro escrutinio nos une al narrador, mientras nos abandonamos a la repetición de su encantamiento. En lugar de descripciones psicológicas, representaciones biológicas de lo cambiante conducen a ese sitio donde “las anguilas laten su inmenso pulso, su planetario giro, [donde] todo espera el ingreso en una danza que ninguna Isadora danzó nunca de este lado del mundo”.  Prosa es, en definitiva, una de las narrativas más intricadas del autor de Rayuela (1963), en la cual se nos invita a sumergirnos en una utopía a la vez pública y privada, ética y erótica: “Basta entrar en la noche pelirroja”, nos dice Cortázar, “aspirar profundamente un aire que es puente y caricia de la vida; habrá que seguir luchando por lo inmediato, compañero, porque Hölderlin ha leído a Marx y no lo olvida”.

Gràcies Sonograma, revista de pensament musical i difusió cultural en línia. Apostem per la qualitat del contingut i la creació d’un espai de cooperació cultural.

http://sonograma.org/art/prosa-del-observatorio/

AL19633 prosa del observatorioJPC.indd

Julio Cortázar en Le Monde diplomatique de octubre

“Al escribir sobre la muerte del argentino, el barcelonés intenta recuperarlo y, al mismo tiempo, dejarlo ir. Pero aquel no se va en silencio. Los muertos nunca mueren. Dalmau se convierte en una mezcla de crítico y estilista, que logra capturar características recurrentes del arte de Cortázar: su pasión por la política, su infancia como portal de descubrimientos y su tendencia a asignar su propia narrativa familiar a la novela del mundo. Su biografía no solo muestra lo injusto que un autor puede llegar a ser, incluso con los que más quiere; también evoca el heroísmo de un hombre que, confrontado por la pobreza, la mala salud y los desarraigos interminables, encuentra en sí mismo el valor para escribir una obra que exalta a la gente común y las complejidades de sus mentes. Cortázar es la crónica de esa aventura, de ese ejemplo a seguir”.

Le Monde diplomatique cuenta con 84 ediciones internacionales en 27 idiomas: 41 en formato papel (tirada total de 2,4 millones de ejemplares) y 43 electrónicas. EN ESPAÑOL se edita en ESPAÑA, ARGENTINA, BOLIVIA, CHILE, COLOMBIA, PUERTO RICO y VENEZUELA.

Le Monde Diplomatique en castellano, en su número de octubre, entre otros contenidos, se ocupa de mi artículo extenso sobre Julio Cortázar. Con Edhasa, Penélope Acero, Miguel Dalmau y Slightly Foxed.

http://www.monde-diplomatique.es/?url=portada/252/0000856412872168186811102294251000

julio-cortazar_slightly-foxed_le-monde-octubre-2016

le-monde-octubre_2016

“Julio Cortázar: los muertos nunca mueren” en Revista FronteraD

En las últimas décadas, la fama del escritor argentino Julio Cortázar parece haber cedido algo de terreno frente a la de su paisano y coetáneo Jorge Luis Borges. Tal vez porque al lector común le gusta lo políticamente correcto.

(…)

De ahí la pertinencia de su más reciente biografía, Julio Cortázar (Edhasa, 2015), que consigue lo que se propone: establecer las conexiones entre los textos y los incidentes en la vida del artista que los inspiraron. Incluso a costa de incluir detalles poco favorecedores.

Su autor, Miguel Dalmau (Barcelona, 1957), sin plegarse a las prohibiciones inherentes a cualquier estudio biográfico políticamente correcto, es decir, revelando intimidades familiares cuando es necesario.

(…)

Lo que aflora en Autonautas de la cosmopista es una narrativa de corte sterniano, donde prima la exploración del lado oculto de la autopista y el relato de viajes llevado a sus límites; una suerte de Tristram Shandy plagado de referencias observaciones y especulaciones pseudo-científicas. O eso, al menos, sugiere la ensayista inglesa Sarah Bakewell, autora de Cómo vivir. Una vida con Montaigne (Ariel, 2011), en su veredicto sobre el libro de la pareja de escritores, en el número de primavera de 2016 de la revista británica Slightly Foxed.

(…)

Mi artículo extenso sobre el genial cronopio para”FronteraD”, “una revista digital que «que combina la tradición de las grandes revistas en papel y los elementos más innovadores de internet».

Esta web pretende romper con la dinámica de la actualización continua y, en ocasiones, superficial, de los medios digitales tradicionales y se presenta como un sitio destinado a hacer un «periodismo de verdad, riguroso y apasionado, con una escritura y unas imágenes que alimenten la curiosidad de los lectores».

http://www.fronterad.com/?q=14903

Julio Cortazar_Miguel Dalmau.jpg

Slightly Foxed_49

Sarah Bakewell sobre Julio Cortázar y Carol Dunlop en Slightly Foxed

Aunque nacido en Bélgica y educado en Argentina, Julio Cortázar vivió y escribió en París desde 1951 hasta su muerte en 1984, con lo que Los autonautas de la cosmopista, a pesar de ser publicado por primera vez en español, se considera un libro de espíritu francés. Como tal, comienza de manera poco convencional: en 1982, Cortázar y esposa, la escritora, traductora, activista y fotógrafa estadounidense Carol Dunlop (1946-1982), deciden hacer un viaje en coche de París a Marsella. Normalmente, el viaje dura unas 10 horas, pero Cortázar y Dunlop resuelven no salir de la autopista y se dedican a explorar cada una de sus 65 áreas de descanso. Por lo tanto, invierten 33 días en llegar desde el norte de Francia hasta el Mediterráneo.

La ensayista inglesa Sarah Bakewell, autora de Cómo vivir. Una vida con Montaigne (Ariel, 2011), se ocupa del libro de la pareja de escritores, en el número de primavera de 2016 de la revista británica Slightly Foxed. Divertido al principio, los prolijos Autonautas pronto se convierten, en opinión de la autora anglosajona, en peregrinos a la zaga de algo que nunca se materializa.

Los autonautas de la cosmopista: viaje sin literatura

Issue 49, Spring 2016

Robert Macfarlane disappears into his dictionaries • Margaret Drabble follows James Joyce to Trieste • Jonathan Smith goes back to school with Brian Moore • Sue Gee meets Penelope Fitzgerald’s uncles • Oliver Pritchett seeks inspiration • Sarah Bakewell takes to the autoroute with Cortázar and Dunlop •Patrick Welland recalls the end of empire with J. G. Farrell • Helena Drysdalemeets some Real PeopleA. F. Harrold returns to Slaughterhouse 5Linda Leatherbarrow smells Bad Blood . . .

Slightly Foxed_49

“Julio Cortázar” de Miguel Dalmau en Revista Ábaco

Apenas 30 años de la muerte de Cortázar en París y ya hemos olvidado que, en sus libros y en su vida, el autor argentino, nacido en Bruselas en 1914, no solo logró dejar atrás al siglo XX, limpiamente y con decisión, sino que nos preparó para los siglos venideros, un regalo para las generaciones futuras de una riqueza material e invaluable. De ahí la pertinencia de su más reciente biografía, Julio Cortázar (Edhasa, 2015), que consigue lo que se propone: establecer las conexiones entre los textos y los incidentes en la vida del artista que los inspiraron. Su autor, Miguel Dalmau (Barcelona, 1957), sin plegarse a las prohibiciones inherentes a cualquier estudio biográfico políticamente correcto, es decir, revelando intimidades familiares cuando es necesario, ha escrito un libro riguroso y entretenido, cuyo respeto por la grandeza de los textos del argentino nunca perece; sin embargo, es lo bastante astuto como para incluir una cantidad generosa de juicios de valor. Dalmau es una mezcla de historiador, crítico y estilista, que logra capturar características recurrentes del arte del argentino: su pasión por la política, su infancia como portal de descubrimientos y su tendencia a asignar su propia narrativa familiar a la novela del mundo. Su biografía no solo muestra lo injusto que un autor puede llegar a ser, incluso con los que más quiere; también evoca el heroísmo de un hombre que, confrontado por la pobreza, la mala salud y los desarraigos interminables, encuentra en sí mismo el valor para escribir una obra que exalta a la gente común y las complejidades de sus mentes. Cortázar es la crónica de esa aventura, de ese ejemplo a seguir.

Industria y Paisaje, un patrimonio en isocronía y memoria, la revista en papel Abaco 86 de marzo de 2016 cuenta con un plantel y elenco multidisciplinario de autores y temas.

Cortazar_Abaco_03_16

Portada Abaco_03_16