“Zona de arribo”: adelanto de mi novela “Calcomanías” en EntreTanto Magazine

“Momentos: una tormenta que oscurece el cielo, en un minuto, mientras Poli y Alex, los protagonistas, se lanzan al agua, bajo el granizo; un pódium con cenefas de calaveras donde el lector (el autor, la araña) ha dejado secar, para ser exhibidos, los cráneos descarnados de los enemigos; un incesante ir y venir, un movimiento perpetuo que permite que el equilibrista (el lector, el autor, la araña) no caiga de la cuerda floja (es un decir), fuga consistente en líneas de luz; linternas, focos, destellos cenitales que se proyectan en la pantalla de la hoja en blanco a través del lápiz que la recorre; desplazamientos, entramados, digresiones. Momentos: la coraza y el casco del héroe, la armadura indestructible y digna de un dios, la plaza donde se baila, donde se bebe junto a la estatua del fundador; dos soldados como cariátides sobre una nube de querubines que incluye a Alex y Poli, entrelazados, el tic-tac de la música que es transcurrir y tránsito, metrónomo sobre la multitud que celebra la conciencia de percibir y ser percibido, la condición espacial y temporal del aquí y el ahora. Alex y Poli bailan entrelazados (Poliálex) en ese umbral de acceso a la alegría, donde no existe interior ni exterior, donde todo es puro hueco, donde Alexipoli se contempla desde fuera y desde dentro, en ese umbral que es percibir y ser percibido, que es la plaza más antigua de Maravilla.”

Así comienza “Zona de arribo”, primer capítulo de mi nueva novela “Calcomanías”, que Ediciones Alfar publicará en breve, protagonizada por artistas que buscan la salvación a través del arte; autores errantes, unas veces héroes y otras villanos, que se ocupan de registrar los préstamos involuntarios y las falsificaciones de la cultura moderna.

La imagen que ilustra la portada es cortesía del pintor mexicano Álvaro Burgos Cordero. Su obra más temprana ha sido recogida en el libro El que con la izquierda imagina (Instituto Tecnológico de Monterrey, 2002). A lo largo de las últimas dos décadas, ha presentado numerosas exposiciones en solitario en diversas galerías y espacios culturales de Querétaro, San Luis Potosí y Ciudad de México, destacando “Exilio de mí” (2007) y “Del amor y sus contradicciones, o no” (2010). Su pintura explora la relación entre el color, el azar y la inmanencia. Actualmente reside en Nueva York, donde continúa su actividad como pintor en The Art Student League of New York.

30 x 40 pulgadas. Técnica: Acrílico sobre papel.

EntreTanto Magazine se hace eco de la noticia, en el siguiente enlace:

http://www.entretantomagazine.com/2017/06/18/zona-de-arribo-adelanto-de-la-nueva-novela-de-romero-barea-calcomanias/

Alvaro Burgos-2

“Paréntesis”: adelanto de la nueva novela de Romero Barea en Andalucía Información

“Las cosas de ayer regresan. La voz de ayer vuelve, pero gangosa, aséptica; aséptica vulgar, no aséptica desarmante. Todos los posibles estados de las cosas acaban ocurriendo, en eso consiste la tragedia. Es imposible que las palabras aparezcan de dos modos diferentes, solas y en proposición. Las palabras se rodean de ruiditos y distorsiones. Les gusta ese halo de misterio. A ver qué os vendo en esta. A ver qué me cuenta la muerte, para que vuelva a escucharla y rectifique. La frase anterior parece sacada de un melodrama. Recojo las mantas y las palabras echan a volar. Ahora pertenecen a lo meteorológico, que no es sino preludio de lo trágico.

¿No parecería algo así como un azar que a la cosa capaz de darse de modo efectivo por sí misma le correspondiera posteriormente un estado de cosas? O lo que es lo mismo, ¿no sería un milagro que esta voz narrativa, desprovista de atractivo, por no decir estilo, amarrase algo y nos salvara de la petulancia? Que las cosas puedan ocurrir en estados de cosas es algo que radica ya en ellas. Eso explica tanto cabo suelto: la erudición, lo fúnebre, las anécdotas. Lo que escribo no es un diario, pero cumple idéntico cometido: hacernos corto el viaje. Estaría bien que a cada cosa le correspondiera un estado de cosas. Que algo sucediera aquí dentro (aquí afuera) de una vez por todas.”

Ediciones Alfar publicará en breve mi nueva novela “Calcomanías”, protagonizada por artistas que buscan la salvación a través del arte; autores errantes, unas veces héroes y otras villanos, que se ocupan de registrar los préstamos involuntarios y las falsificaciones de la cultura moderna.

Imagen cortesía del pintor mexicano Álvaro Burgos Cordero. Su obra más temprana ha sido recogida en el libro El que con la izquierda imagina (Instituto Tecnológico de Monterrey, 2002). A lo largo de las últimas dos décadas, ha presentado numerosas exposiciones en solitario en diversas galerías y espacios culturales de Querétaro, San Luis Potosí y Ciudad de México, destacando “Exilio de mí” (2007) y “Del amor y sus contradicciones, o no” (2010). Su pintura explora la relación entre el color, el azar y la inmanencia. Actualmente reside en Nueva York, donde continúa su actividad como pintor en The Art Student League of New York.

30 x 40 pulgadas. Técnica: Acrílico sobre papel.

El diario Andalucía Información ofrece un adelanto del capítulo “Paréntesis”, al completo siguiendo el enlace:

http://andaluciainformacion.es/veredictos/682024/parentesis-capitulo-adelanto-de-la-nueva-novela-de-romero-barea/

Alvaro Burgos-2

“Kenneth Koch: este momento minuto/ Extraordinario” en Le Monde de junio

“Dejarse llevar por el instante parece crucial a su poética (“En completo silencio montañoso/ No hay modo de llegar ahí arriba, ni forma de quedarse”; “Montaña”); impulsa “cierto tipo de entusiasmo” (“A la pintura abstracta”), una inspiración que hace que el estilo fluctúe y se adapte a las distintas fases de lo sentimental. Podría decirse que el poeta y escritor estadounidense Kenneth Koch (Cincinnati, Ohio, 1925 – Nueva York, 2002) es, literalmente, un escritor ocasional, ya que lo que escribe responde a los acontecimientos y las personas de su alrededor de forma inmediata (de hecho, muchos de los poemas de la antología Perros ladrando en la nieve (Kriller71ediciones, 2016; prólogo de Jordi Doce) han sido escritos para su amplio círculo de amigos). Diríase que, en su mejor poesía, Koch privilegia la naturaleza precisa de lo espontáneo, “memoria que, si detenida, puede ser renovada” (“Al conducir”).

Grafomanía que se deleita en el divertimento, la del norteamericano, al igual que la del resto de integrantes de la Escuela de Nueva York a la que pertenece,  es una obra aparentemente caótica (“¿No hay nada nuevo que sea sagrado?”; “El sacramento…”), sin duda energética (“Siéntete bien/ Luego vete”; “Estética…”); podría tildarse de dadaísta si no fuera, en realidad, expresionista abstracta (“Puede ser importante/ Haber esperado al menos un momento para ver lo que ya estaba allí”; “Un tren”); canción embriagada y embriagadora (“¿no podría yo/ Puedo encontrar este momento minuto/ Extraordinario?”; “Destino”), con una despreocupación violenta, que blande lo vulgar para abrirse paso a través de una dicción sin restricción.”

Le Monde Diplomatique nace en mayo 1954, dirigida, en un principio, a los círculos diplomáticos. En la actualidad, Le Monde Diplomatique se puede leer en 25 idiomas y cuenta con 46 ediciones en papel, con una tirada que supera los 2,4 millones de ejemplares mensuales, siendo un ejemplo de periodismo independiente con una amplia presencia internacional.

Le Monde Diplomatique was born in May 1954 addressing –initially– a diplomatic audience. Nowadays, it can be read in 25 languages and has 46 paper editions; the number of copies printed monthly exceeds 2,4 million. It is an example of independent journalism with a wide international presence.

Mi reseña del poemario de Kenneth Koch en Le Monde diplomatique en español, mes de junio. Con Sílvia Galup y Aníbal Crístobo.

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John Berger: la escritura nunca concluye

“En la obra de Berger, la escritura y la reflexión sobre su proceso jamás concluyen. Pensar no es volver una y otra vez al principio, sino avanzar hacia adelante y hacia atrás, con la esperanza de encontrar la aclaración que buscamos en el camino. Una insubordinación tácita pero decidida se refleja en la poesía del británico. Parcos en palabras, sus versos rebosan ironía. Un poema típico emplea una sintaxis meticulosamente orquestada para dirimir entre ética y estética. De hecho, su poesía señala la frontera (nada clara) entre ambas categorías: “Pájaros como letras alzan el vuelo/ –sí, alcemos el vuelo– / se ciernen en círculos y se posan en el agua/ junto a la fortaleza de lo ilegible” (“Páginas”).”

El 2 de enero de 2017, falleció el escritor, pintor, ensayista y poeta John Berger, a los 90 años en Antony (París). A continuación, mi homenaje en forma de ensayo. Leerlo implica “experimentar la lectura como un juego de disposición intersubjetiva. Las yuxtaposiciones de diferentes ejemplos y actitudes pretenden absorber su aprendizaje a partir de una infinita variedad de fuentes. Este tipo de formación fomenta necesariamente el respeto por la costumbre tanto como una rebelión creativa contra ella”.

Publicado en el número de mayo y ahora accesible en su página web, mi tributo al maestro Berger en Le Monde diplomatique, que cuenta con 84 ediciones internacionales en 27 idiomas: 41 en formato papel (tirada total de 2,4 millones de ejemplares) y 43 electrónicas.

http://www.monde-diplomatique.es/?url=articulo/0000856412872168186811102294251000/?articulo=95f387ba-3e61-4d9c-83ff-34bffb69843e

La segunda parte de este artículo se encuentra publicado en el número en papel de junio de ‘Le Monde diplomatique en español’.

John Berger_Cataratas

“El libro contra la muerte” en Revista Sonograma de mayo

“Has vivido más tiempo que Kafka, que Proust, que Musil (…) ¿A qué te obliga tan monstruosa injusticia?” (“1981”).

“¿Por qué te rebelas contra la idea de que la muerte está ya presente en los vivos? (…) Porque tengo que atacarla” (“1973”)

Las citas, propias y ajenas, que componen El libro contra la muerte (Galaxia Gutenberg, 2017; Edición al cuidado de Ignacio Echevarría; traducción de Juan José del Solar y Adan Kovacsics), suponen un collage de reliquias confusas que reconfiguran vestigios de un mundo perdido: “Uno no deja nada. Sólo frases mal escritas y peor comprendidas” (“1993”). El escritor y pensador en lengua alemana Elias Canetti, (Ruse, Bulgaria, 1905-Zúrich, Suiza, 1994) hace acopio de los restos con la esperanza de reconstruir un pasado que intuye irrecuperable: “Tengo cada vez más claro que sólo podré escribir el libro sobre la muerte si estoy seguro de no publicarlo en vida” (“1987”).

Mi reseña para la revista mensual Sonograma, “pensament musical en V.O.” aquí:

http://sonograma.org/art/el-libro-contra-la-muerte/

sobre_El libro contra la muerte_4.pdf

1/06: presentación de “Poesía reunida” de Rosa Lentini en Sevilla

“Muchos de sus poemas son pura sensibilidad gótica, solo que varios siglos más tarde. Sin dudarlo, condenan el “pringoso áspero pútrido sedimento de humedad y bulbo reseco” del lenguaje. Su discurso avanza a través de momentos lúdicos, iluminaciones, “vacíos/ ausentes o no”, vestigios que no empañan su fuerza real como poeta o su morbilidad literaria. Lentini es una firme defensora de la mortalidad, ese “secuestro doliente”, de la búsqueda de evidencias en las decisiones irreversibles del poema, “palabra tiempo que soy”.

Su preocupación por el proceso de escritura es siempre válvula de seguridad, escape temporal de la insistencia con la que el silencio regresa a ella en sus escritos. “Leyendo a Alejandra Pizarnik” es el diario de una frustración, un lamento casi agresivo por lo no escrito (“irse sin quedarse”), una protesta contra el vacío (“saliva de los árboles”), una diatriba contra el abandono que concluye con unos versos que condenan al lector, más allá de toda redención: “sus palabras en cuevas/ de espaldas a las nubes”.

http://www.culturamas.es/blog/2016/06/27/rosa-lentini-fulgor-y-densidad/

Un honor y un placer acompañar al escritor y periodista Juan José Téllez, director del Centro Andaluz de las Letras y a la poeta Rosa Lentini en la presentación sevillana de su libro. Será el próximo jueves 1 de junio, a las 19h., en la Biblioteca Provincial de Sevilla, organizado por el CAL.

Os esperamos.

Acto Rosa Lentini

“Berger nos invita a ver con nuestros propios ojos” en Revista FronteraD

“La escritura de John Berger trasciende las formas y su temática varía de Picasso a la pobreza mundial, de la fotografía a la difícil situación de los campesinos sin tierra. Parece, incluso en la vejez, que sigue conservado la curiosidad y la energía que impulsó a su yo más joven. Sus libros son difíciles de catalogar. Aunque nacido y criado en Inglaterra, siempre ha poseído, acorde a su espíritu cosmopolita, una sensibilidad claramente europea. Ha sido comparado con Umberto Eco o el último W. G. Sebald. “En las letras inglesas contemporáneas”, escribe la escritora y periodista Susan Sontag, “[Berger] me parece inigualable; desde D. H. Lawrence no ha habido un escritor que preste atención al mundo sensual y al mismo tiempo sea capaz de escuchar los imperativos de la conciencia”. Su obra se caracteriza por su afán educativo. Su argumentación no es agresiva: pretende instruir deleitando. La profundidad y la furia de la pasión de su pensamiento nos invita a participar, a protestar, y, sobre todo, a ver con nuestros propios ojos.”

Mi artículo sobre Berger para fronterad, una revista de momento solo digital, con sede en la nube, centrada en el periodismo narrativo, la crónica y el ensayo (porque duda de que muchas noticias lo sean en realidad), y que intenta explicarse el mundo y explicárselo a quien se haga preguntas: una inmensa minoría, tal vez. Se escribe en español, pero no se define como española. fronterad entiende que el mundo no es susceptible de ser segmentado en ámbitos artificiales como internacional, nacional, local, economía o cultura.

Al completo aquí:

http://www.fronterad.com/?q=16005

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